Juancho Reyes
Juancho Reyes (1935-2018)
Juancho
Reyes emergió en la memoria de Camatagua como una figura hecha de tierra,
trabajo y voluntad. Nació el 6 de mayo de 1935, bajo el sol recio de los
llanos, hijo de Sotenio Cobo y Sara Reyes, quienes le legaron no solo un
apellido, sino una manera de mirar el mundo: con firmeza, con responsabilidad,
con una silenciosa dignidad. Sus primeros pasos en la educación los dio bajo la
guía del maestro Pedro Sierra Mauco, un formador que supo encender en él la
disciplina y el sentido de pertenencia hacia su comunidad.
Con el tiempo, la vida lo
llevó a construir su propio hogar. El 1 de diciembre de 1962 unió su destino al
de Luisa Elena Seijas, compañera de ruta y sostén de una familia que crecería
con la llegada de cuatro hijos: Frankly, Juancho, Luis e Higor. Ese núcleo
familiar sería siempre su ancla y su impulso.
Desde muy joven, Reyes
entendió que servir también era una forma de sembrar. Inició su trayectoria
laboral como policía escolar entre 1951 y 1957, vigilando no solo la seguridad
de los niños, sino también el orden de una comunidad que empezaba a confiar en
él. Más tarde, en 1958, asumió la recaudación de rentas municipales, un oficio
que lo acercó aún más a las necesidades cotidianas del pueblo.
Su espíritu organizador lo
llevó a fundar el Sindicato Agropecuario en 1959 y, pocos años
después, el Sindicato de la Industria y la Construcción. Eran
tiempos de lucha gremial, de voces que buscaban ser escuchadas, y Reyes se
convirtió en una de ellas. Entre 1961 y 1963 ejerció la prefectura del
municipio, y luego, como ayudante de topografía en el Ministerio de Obras
Públicas, aprendió a leer la tierra con precisión técnica, como quien descifra
un mapa íntimo.
Su vocación política se
consolidó con los años. Fue representante y luego presidente de la Junta Comunal
en 1965 y 1966, respectivamente. Más adelante, entre 1979 y 1984, ocupó un
escaño como concejal del municipio Barbacoas. Pero su mayor batalla la libró
junto al Comité Pro‑Autonomía de Camatagua, donde trabajó
incansablemente durante quince años para que su pueblo alcanzara la autonomía
administrativa. Cuando finalmente se logró, el destino le reservó un honor
mayor: convertirse en el primer alcalde electo del municipio y presidente del
Concejo Municipal entre 1990 y 1993, cargo para el cual sería reelegido hasta
1996.
Su relación con la tierra
nunca se quebró. Agricultor de profesión, entendía que gobernar también era
cultivar. Por eso, entre 1996 y 2004, asumió la vicepresidencia del Fondo de
Crédito Agrícola de Aragua (FONCREA), desde donde impulsó proyectos que
fortalecieron la producción regional. A partir de 2005, continuó su labor como
coordinador agrario de la Alcaldía de Camatagua, siempre cercano al campo,
siempre atento a las manos que lo trabajan.
A lo largo de su vida pública,
Juancho Reyes recibió 52 placas de reconocimiento. No eran simples objetos:
eran la confirmación de que su paso por las instituciones había dejado huella,
de que su nombre se había tejido en la historia local con hilos de servicio y
constancia.
El 10 de julio de 2018, Camatagua despidió a uno de sus hijos más comprometidos. Pero su legado —hecho de lucha sindical, liderazgo político, siembra agraria y amor por su gente— continúa latiendo en cada rincón del municipio.
Hoy, Juancho Reyes es
recordado como un actor clave en la historia política y social de Camatagua, un
hombre que supo unir la experiencia campesina con la vocación de servicio
público, y cuya trayectoria constituye un capítulo fundamental en la
construcción del municipio.
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